Amadeus Salieri al dictado de Mozart ¡¡¡¡Confutatis!!!!




- ¿Qué ocurrió?
- Me dijo que os diera esto. Si termina mañana......os pagará otros 100 ducados.
- ¿Otros...? ¡Es demasiado pronto! Mañana por la noche... ¡Eso es imposible! ¿Dijo 100?
- Sí.
- ¡Es demasiado pronto!
- ¿Os puedo...? ¿Os puedo ayudar?
- ¿Lo haríais?
- La verdad es que sí.
- ¿Dónde estaba?
- El final del Recordare.
- Ahora, Confutatis... ¿Cómo lo traduciríais? "Consignados a las llamas de la tristeza". ¿Creéis en eso?
- ¿En qué?
- Un fuego que nunca muere, en el que ardemos eternamente.
- Sí.
- ¿Será posible?
- Empecemos.
- Terminamos en fa mayor.
- Sí.
- Así que ahora, la menor.
- La menor. Sí.
- Confutatis. La menor. Empieza con voces. Contrabajos. Segunda parte...
- ¿Compás?
- Cuatro por cuatro. Segunda parte del primer compás. En la. Segundo compás, segunda parte. ¿Veis?
- Sí. ¿Sol sostenido?
- Claro. 2ª parte del tercer compás, en mi. ¿Me seguís? ¡Mostradme!  Bien. Ahora los tenores. 4ª parte del primer compás, en do. 2º compás. 4ª parte. Re ¿De acuerdo?
- ¡Sí, seguid!
- 2ª parte del 4º compás, en fa. Ahora la orquesta. 2º fagot y trombones bajos con los contrabajos. Notas y ritmo idénticos. Primer fagot, trombones de tenor con los tenores.
- Vais demasiado rápido.
- ¿Lo tenéis?
- ¿Trombón con qué?
- Tenores.
- ¿Idénticos?
- ¡Instrumentos doblando las voces! Trompetas y timbales. Trompetas en re ¡Escuchad!
- ¡No entiendo!
- ¡Escuchad! Trompetas en re, tónicas y dominantes. Primera y tercera parte ¡Va con la armonía!
- Sí, sí. Comprendo. ¿Y eso es todo?
- No. Ahora el fuego de verdad. Los de cuerda al unísono. Ostinato en la. ¡Así! El siguiente compás en ascenso. ¿Lo tenéis? ¡Mostradme!
- ¡Maravilloso! Continuad.
- ¡Apuntadlo!
- Sí, sí.
- "Llamadme entre los elegidos". Do mayor. Sopranos y contraltos en terceras. Altos en do, sopranos encima.
- ¿Los sopranos suben a fa en la 2ª voca?
- ¡Y en dictus! Por debajo, sólo violines. Arpegios. La escala desciende en octavas, y vuelve al ostinato. ¿Lo tenéis?
- Vais demasiado rápido.
- ¿Lo tenéis?
- ¡Un momento, por favor!
- ¡Bien! ¡Mostradme! Todo! ¡Desde el principio!..... ¿Queréis descansar?
- No. ¡No estoy nada cansado!
- Paremos un momento. Luego terminaremos la Lacrimosa.
- Puedo seguir, os lo aseguro.
- ¿Quédese conmigo mientras duermo?
- ¡No os dejaré!
- Estoy tan avergonzado.
- ¿De qué?
- Fui tonto. Creía que no os gustaba ni mi trabajo, ni yo. Perdonadme. Perdonadme.
- ¿Qué hacéis vos aquí?
- Vuestro marido se enfermó. Lo traje a casa.